Uno de los días más felices de mi vida.

Uno de los grandes sueños de mi vida siempre fue ver a blink-182 en vivo. Estar en la reja, frente a frente con mi banda favorita, escuchando en vivo las canciones con las que crecí, era algo que había imaginado y soñado millones de veces.

Todos saben que la historia de blink tiene altos y bajos como todas las bandas. Desde un cambio de baterista hasta un hiatus indefinido, proyectos nuevos y situaciones graves como un accidente de avión. De una u otra forma, la idea de verlos en mi país era bastante lejana, por no decir nula.

En la línea de tiempo de blink-182, en el año 2015 Matt Skiba llegó a llenar el vacío de Tom DeLonge y al año siguiente lanzaron el disco California con esta nueva formación. De este álbum se desprendió un tour para promocionar el disco.

En el año 2016, en ese tour, logré cumplir el sueño de ver a blink-182 en vivo por primera vez, teniendo que viajar al país de los blink para tan anhelado show.

Mis planes eran ir por tres días a Estados Unidos, ir, ver el concierto y volver. No tiene sentido, lo sé, pero en junio de ese año, cuando compré la entrada, tenía sentido.

Solo quería ver la banda, cumplir mi sueño y listo. No había reparado en todo lo que podía visitar en la ciudad a la que iba a viajar. Al final terminé viajando por varios días, conocí muchos lugares y viví uno de los mejores días de mi vida.

Si vas a hacer algo, tienes que hacerlo bien, por lo que obviamente compré entrada VIP, donde iba a poder estar en la prueba de sonido y sacarme una foto con ellos.

A continuación les contaré uno de los días más felices de mi vida.

Llegué temprano al Irvine Meadows en busca del will call para retirar mi entrada física, primer recuerdo. Ahí estaba en mis manos, la entrada de mis sueños hecha realidad. Mientras llegaba más gente, veía cómo conversaban de cuántos shows de blink habían visto en este tour, una persona le dice a otra "he ido a 4 ya", fanática total con todo su cuerpo con tatuajes de blink. Soñado.

Comenzamos a entrar al lugar, este recinto era abierto, digo era porque ya no existe, fue cerrado un mes después del concierto de blink. Mientras entrábamos nos guiaba una persona que nos explicaba qué íbamos a hacer, que podíamos hacer preguntas, lo que fuera. Yo estaba ahí, con mi inglés básico y dudas básicas.

Va a comenzar la prueba de sonido, y aparece Mark, lanzando uñetas a su roadie. Quería llorar, ahí estaba, Mark, en vivo, quería llorar. Luego recordé que me tenía que sacar una foto con ellos por lo que aguanté esas lágrimas, de alegría, era feliz en ese momento.

Entra Travis y luego Matt al escenario. Comienza la prueba de sonido. Era blink-182 en frente de mis ojos. Espectacular.

Al término de la prueba de sonido Mark lanzó uñetas y agarré una, segundo recuerdo.

Había una entrada que te permitía conversar un rato y jugar Nintendo Wii con ellos pero qué iba a hacer yo que venía de muchos kilómetros ahí entre medio sin poder expresarme como quisiera, por lo que la foto cumplía perfecto para llenar mi corazón.

Estoy en la fila para la foto y empecé a practicar cómo decirle a Travis que gracias por no cancelar la presentación, días antes se había lesionado y estuvieron en peligro de cancelación las últimas fechas de ese tour, incluida la fecha en la que fui que era, ni más ni menos, la última del tour.

Primero saludé a Matt, apretón de manos, Hi, luego a Travis, "Thanks for no... bla bla bla". Y luego mi mente se fue a negro. Asumo que saludé a Mark ya que en la foto salgo muy feliz entre medio de ellos (ver foto principal).

Lo logré, tenía una foto con mis ídolos, tercer recuerdo. La cúspide de la felicidad de una persona que esperó 17 años para ver a su banda preferida.

Dejaremos de lado el hecho de que Tom se fue y todo eso, lo dejaré para otro texto. California es un discazo, hay temas muy buenos. Estar viviendo ese día anulaba cualquier pensamiento negativo hacia la historia de la banda y sus integrantes.

Los teloneros fueron parte importante del día, tengo un gorrito del DJ Spider, cómo olvidar la performance de All American Rejects, en la actualidad soy seguidor de A Day to Remember y una uñeta de ellos en ese momento no valía lo que vale ahora para mí. Mark interactuando en el show de A Day to Remember. Soñado.

Llegó el momento. Suben la cortina que al caer dará inicio a la presentación de mil sueños. Silencio profundo. Me saqué una foto antes de la experiencia. Cae la cortina y comienza el concierto de los blink con la querida Feeling This.

Jamás olvidaré el calor de las llamas del letrero FUCK, Matt apuntándome para terminar el verso de Dysentery Gary, cuarto recuerdo que vive gratuitamente en mi mente por el resto de mis días. Y después, una uñeta de Matt rebotando en mi hombro, y yo recogiéndola como si fuera un lingote de oro, quinto recuerdo.

Qué decir de Dumpweed, Reckless Abandon, San Diego, Not Now, Dysentery Gary, Los Angeles y Carousel.

Daniel Jensen, técnico de Travis, me lanzó dos veces una baqueta, la primera salió lejos y la segunda cayó en la reja, el guardia se la dio a la niña que estaba al lado mío, bu.

Me compré un gorro, que usé por mucho tiempo, y un póster en el stand de merch, póster que demoré mucho en enmarcar y que todavía no cuelgo.

Al salir del concierto la gente iba cantando y escuchando las canciones de blink en sus autos. Había llegado en Uber, sin embargo, a la salida no tenía internet así que tuve que caminar a la vida, aunque no caminé tanto porque el hotel estaba demasiado lejos. Hasta que encontré un taxi, me subí, le mostré el mapa en el celular y al llegar al hotel pagué en efectivo. Todo muy "no soy de acá", bueno que el taxista tampoco.