Cuando un festival se disfruta dos días seguidos.

Después de blink-182 en el Lollapalooza Chile no había más razones para existir. Ese acontecimiento fue, hasta el momento, la cúspide de los eventos de mi vida, lo cual me llevó a la necesidad de buscar algo más grande.

¿Qué es más grande que un show de blink-182 en tu país? Dos shows de blink-182 en un fin de semana.

When We Were Young 2025 fue el magno festival al que viajé a ver a mis blink y a muchos grupos más. Se realizó en Las Vegas, Estados Unidos. Entre las agrupaciones que vi: The Offspring, Weezer, Avril Lavigne (con su banda en vivo), Simple Plan, Yellowcard, The Used, Panic! at the Disco y obvia/claramente blink-182.

Dos días, dos escenarios principales, todas las bandas tocando el primer día y luego las mismas el segundo día, featurings y sorpresas en los setlists. Sentir que perteneces a un lugar donde cada una de las personas está ahí por lo mismo que tú, indescriptible.

Este festival lo tenía todo.

Esperar en la reja es una de las experiencias más emocionantes que un fanático de la música en vivo puede vivir. Mejor si hay más bandas que te gustan y tocan antes del cabeza de cartel que esperas durante todo el día sin moverte de tu puesto.

El primer día llegué temprano y alcancé a estar a una persona de la reja. Recuerdo que una joven me dijo que le gustaba mi pelo (canas). Estaba en las nubes. Mientras esperábamos para blink, viví tanta música en vivo que la espera fue menos eterna que otras veces.

Me di cuenta de que me gustaban más canciones de Yellowcard que las que pensaba, que amo a la Avril (siempre lo supe), que blink-182 siempre será mi banda favorita y que puedo aguantar esperar con el pie hinchado por muchas horas. Días antes me tropecé en una avenida en el centro de Hollywood y me doblé el pie, así que según la costumbre, tengo terreno en Hollywood.

Pensar toda tu vida en tener la más mínima opción de ver a blink, con toda la historia de las separaciones, las reuniones, Matt Skiba, y terminar disfrutando tus canciones favoritas no una, sino que cinco veces. Cinco. Veces.

Josie, Online Songs, M+M's, Dumpweed, Feeling This, Wishing Well (odiaba esa canción, ya no), Roller Coaster, Hope y el pedacito de No Scrubs en Dammit. Top notch. Imagina, ver dos días a tu banda, tus temas favoritos. Las nubes quedan cortas para expresar lo que viví ese fin de semana.

Iría todos los años, sea quien sea que se presente, porque el festival cumple lo que promete y con creces. Logré ver a blink-182 dos días seguidos, un día lo más cerca posible y otro día un poco más atrás para apreciar la propuesta visual.

Primero fue Lollapalooza, luego este fin de semana recargado de música. ¿Qué viene ahora? ¿Qué puede superar dos shows de blink en un fin de semana? Pronto lo sabremos.